El Hermitage figura entre los
museos más importantes y más grandes del mundo como el Louvre en Paris, el
Museo Británico en Londres, o el Prado en Madrid.
El Museo del Hermitage (Эрмитаж, que significa ermita en ruso)
de San Petersburgo, Rusia, es una de las mayores pinacotecas y museos de
antigüedades del mundo. La colección del museo ocupa un complejo formado por
seis edificios situados a la orilla del río Neva, siendo el más importante de
estos el Palacio de Invierno, residencia oficial de los Zares. El resto del
complejo arquitectónico lo forman cinco edificios, entre los que se encuentran
el Palacio Menshikov, el Edificio del Estado Mayor y un recinto para
almacenamiento abierto. El museo, se formó con la colección privada que fueron
adquiriendo los zares durante varios siglos, y no fue hasta el año 1917 cuando
fue declarado Museo Estatal.

Su colección, formada por más
de 3 millones de piezas, abarca desde antigüedades romanas y griegas, a cuadros
y esculturas de la
Europea Occidental, Arte oriental, piezas arqueológicas, Arte
Ruso, joyas o armas. Su pinacoteca está considerada, junto con el Museo del
Prado, como la más completa del mundo.
Historia
La historia del Museo del
Hermitage va muy relacionada a la historia del Palacio de Invierno. Cuando la
emperatriz Catalina la Grande
llegó al poder mediante un golpe de estado en Rusia, una de las primeras cosas
que hizo fue establecer su residencia en el recién construido Palacio de
Invierno.
En el año 1764, Catalina compró
una colección de 225 cuadros de pintura holandesa y flamenca en Berlín a Johann
Ernest Gotzkowski. Fue entonces cuando comenzó a decorar el palacio con todo
tipo de obras de arte que iba comprando provenientes de Europa Occidental. Solo
el comedor estaba adornado con 92 cuadros. Los diplomáticos rusos en Europa
estaban encargados de comprar todo tipo de objetos, cuadros, joyas, libros,
documentos para llevar al Palacio de Invierno.
Siglo
XVIII
Durante la segunda mitad de
este siglo, Catalina se dedicó, además de a la construcción del complejo
arquitectónico que forma el actual Hermitage, a aumentar su colección de manera
importante. Se dedicó a comprar todas las colecciones en venta que pudo
encontrar. En 1769 compró su colección al Conde Heinrich von Brülh, con obras
de Rubens y Rembrandt. En el año 1772 compró la del Barón Pierre Crozat. Ésta
incluía obras de Rafael, Rubens o van Dyck entre otros. En 1779 compró la
colección de Robert Walpole, considerado como el primer Primer Ministro de Inglaterra,
que incluía obras de Murillo, Rembrandt, Rubens o van Dyck. En el año 1781
compra la colección del Conde Baudouin, que incluía 119 obras de artistas
flamencos, holandeses y franceses, y en 1787, la colección de escultura de John
Lyde-Brown, director del Banco de Inglaterra, que contenía 300 esculturas,
entre las que se encontraban varias esculturas romanas, una griega y esculturas
renacentistas. Además, Catalina se interesó por las Antigüedades, y encargó
diversas obras para que se las trajeran desde Roma.
En una carta enviada por
Catalina a Milchor Grimm, contaba que aparte de cuadros de autores como Rafael,
su colección contaba con 38.000 libros, más de 10.000 esculturas y más de
10.000 dibujos y grabados. Fue en esta época cuando se compraron las mayores
colecciones de la Historia
del museo. Todas estas obras eran la colección privada de Catalina, en ningún
caso puede considerársele museo ya que no estaba abierto al público. Consiguió
la mayor colección privada de Europa.
Siglo
XIX
El Zar Alejandro I de Rusia,
cuando entró con sus tropas en el año 1815 en París, hizo una de las mayores
compras para la colección del Hermitage. Ésta fue la colección privada de la Emperatriz Josefina,
que contenía pinturas y esculturas. A su muerte, Alejandro compró a sus
herederos 38 cuadros más, algunos de Rubens y Rembrandt, y cuatro esculturas de
Antonio Canova. En el año 1837 hubo un gran incendio en el Palacio de Invierno
que destrozó gran parte de sus interiores. Para evitar que el fuego se
extendiera al pequeño Hermitage, desmontaron todas las conexiones entre los dos
palacios.
Durante este siglo, hubo
compras de varias colecciones importantes. En 1850, se compró la colección del
Palacio de Cristoforo Barbarigo, en donde había muerto el pintor Tiziano. Esta
colección incluía cinco cuadros de Tiziano, que se unían a los otros tres que
ya contenía la colección. En 1865 se compró el famoso cuadro de Leonardo da
Vinci Madonna Litta, comprado al Conde Litta junto con otros tres cuadros por
100.000 francos. En 1870, el Hermitage compró por 310.000 francos la obra
maestra de Rafael La virgen y el niño, que el gobierno italiano intentó comprar
para evitar que saliera del país, pero no pudo pujar por ser un precio muy
alto.
El emperador Nicolás I de Rusia
en el año 1852 decidió convertir al Hermitage en un Museo Imperial, al ver que
en Europa empezaban a afianzarse el sistema de Museos estatales. Mandó
construir una entrada para el público, y ordenó la decoración del museo para
que pudiera ser abierto al público, incluyendo la construcción de nuevas
estancias para poder depositar los objetos y cuadros, decoración e interiores
que se mantuvieron intactos hasta la actualidad. La inauguración fue el 5 de febrero
del año 1852, con lo que se abría el palacio para, sobre todo, las clases
altas.
Durante este siglo, sobre todo
se aumentó los objetos arqueológicos del museo. En el año 1861, el Hermitage
compró la colección del marqués de Cavelli, Gianpietro Campana. Este arqueólogo
aficionado era el director del Banco Monte di Pietà de Roma, y utilizó fondos
del banco para comprar sus antigüedades. Cuando fue sentenciado a 20 años de
prisión, el estado sacó a subasta toda su colección, que se repartieron entre el
Hermitage y el Museo Napoleón III de París. La colección incluía más de 500
vasijas griegas, 200 bronces y esculturas de mármol. En 1886 adquirieron la
colección de Alexander Basilevski, que incluía todo tipo de piezas medievales,
de marfil, esmaltes, y todo tipo de objetos, que el museo compró por 6 millones
de francos. Además, en el año 1885, se trasladó la colección Imperial de armas
al museo.
Siglo
XX
Desde el año 1904, el Palacio
de Invierno deja de ser una residencia imperial. Desde el comienzo de la Primera Guerra
Mundial, en el año 1914, el museo pasa a ser un Hospital, y las colecciones,
para su seguridad, fueron trasladadas a Moscú. No volvieron hasta el año 1924.
La administración del museo y el personal que trabajaba allí cambió mucho desde
el año 1917, tras la
Revolución Rusa, y a partir de entonces se permitió a los no
aristócratas trabajar allí. Tras un tiempo cerrado al público, al poco
volvieron a abrir. El director del museo, en previsión por lo que podía ocurrir
en el Asalto al Palacio de Invierno, protegió las obras, que no resultaron
dañadas en esa noche del 25 de octubre de 1917, cuando arrestaron al Gobierno
Provisional. Cinco días después, se declaró al Museo Hermitage Museo Estatal,
siendo, durante los cinco primeros años, su entrada gratuita. Además, se creó
en el muso un centro cultural. Se empezaron a traer exposiciones no permanentes
de otros sitios.
Tras
la revolución de 1917
Durante este siglo, el museo
tuvo importantes pérdidas. Se trasladaron, durante los años 20 500 obras al
Museo Pushkin de Moscú, para que el arte no estuviera tan centralizado en San
Petersburgo. En los años 30, se trasladaron otras 70 obras. Entres los cuadros
que se trasladaron, había obras de Rubens, Rembrandt o Tiziano. Sin embargo,
también consiguió importantes bienes. Durante estas mismas décadas, se
empezaron a nacionalizar todos los bienes que se encontraban en los palacios de
la aristocracia rusa, y la mayoría de éstas fue a parar al Hermitage. Todo tipo
de obras de arte de los palacios imperiales, restos del antiguo egipto,
documentos, monedas, arte de la época bizantina... Fue en esta época cuando, al
aumentarse considerablemente su patrimonio, pasó de ser un museo de arte, a ser
un museo de arte y cultura universal.
A mediados de los años 30, se
produjeron una serie de ventas de cuadros al extranjero, que supuso una gran
pérdida para el museo. El objetivo de estas ventas, según la postura oficial,
era la financiación del propio estado. Según voces discordantes, estas ventas
no pueden justificarse desde ningún punto de vista. Se vendieron más de 2.800
cuadros, de los cuales, había 250 obras mayores y 50 obras maestras. Algunas
piezas que no se vendieron volvieron al museo, pero éste perdió 48 obras
maestras. Muchas de estas piezas fueron a parar a la National Gallery
de Washington. Desde el año 1932 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial,
fueron saliendo obras menores del museo para ser vendidas o para distribuirse
entre las distintas repúblicas soviéticas.
La
Segunda Guerra Mundial
Con la entrada de las tropas
alemanas en Rusia en el año 1941, se inició la evacuación de las obras del
Hermitage. Fue la mayor evacuación de obras de arte desde la ocurrida durante la Guerra Civil Española
en el Museo del Prado. Miles de voluntarios se dedicaron a embalar más de un
millón de obras, para trasladarlas en tren hasta Sverdlovsk, en los Urales. Dos
trenes pudieron llegar a su destino, pero cuando estaban preparando el tercero,
comenzó el asedio a la ciudad por los alemanes, que duró 900 días, y que
produjo la muerte de cientos de miles de personas. Mientras, los conservadores
que se quedaron se dedicaron a salvar y llevar al museo todos los bienes que
encontraban en otros palacios, y a proteger al propio museo del frío y de la
nieve y de los ataques aéreos. Además, sirvió de refugio contra las incursiones
aéreas alemanas, y hasta 12.000 personas vivieron allí hasta las primeras
evacuaciones, en el año 1942. Las obras trasladadas a Sverdlovsk llegaron bien
y allí se creó una nueva sección del museo para mantener los objetos y cuadros.
No se dañó ni se perdió absolutamente nada.
Tras el final de la Segunda
Guerra Mundial, el museo volvió a abrir sus puertas al público, con las obras
evacuadas que volvieron a ser colocadas en su lugar de origen. Además, el museo
tuvo que ser restaurado debido a todos los daños que había sufrido durante el
asedio nazi, restauración que llevó varios años. En el año 1948, el Museo de
Arte Contemporáneo Occidental de Moscú donó 320 obras de arte del siglo XIX y XX,
entre las que se encontraban obras de Renoir, Matisse, Picasso, Monet, Van Gogh
o Gauguin.
El Ejército Rojo a su vuelta de
Berlín se trajo numerosas obras que acabaron en el Hermitage, sobre todo de
obras impresionistas y postimpresionistas de colecciones privadas. Uno de los
casos más importantes fue el del Altar de Zeus (Pérgamo), que se lo llevaron de
un museo de Berlín como botín de guerra, y que estuvo expuesto en el Hermitage
hasta el año 1959. El museo y el ejército ruso recibieron muchas críticas por
este robo de obras, pero el gobierno ruso alegó que fueron como una mínima
satisfacción por la destrucción por parte del ejército nazi de obras rusas de
incalculable valor, como los palacios de Peterhof y Tsarskoe Selo. Además, el
gobierno Ruso ha prohibido por ley la devolución de las obras en caso de que se
demuestre de que los dueños financiaron económicamente al Régimen Nazi.
Actualidad
El Museo del Hermitage se está
expandiendo continuamente, y en la actualidad está colaborando en diversos
proyectos en el extranjero, como los complejos de exposiciones del Guggenheim
Hermitage en la ciudad de Las Vegas, EEUU, la reciente inauguración del museo
Hermitage Amsterdam, en Ámsterdam, Holanda, o las salas del Hermitage en la
Somerset House, en Londres, Reino Unido.
Además, se llevó a cabo el
proyecto cinematográfico Russian Ark, un viaje al interior del museo, a su
historia y a su contenido, rodada en una sola toma de hora y media de duración,
sin cortes. La película ganó la palma de oro del Festival de Cannes en el año
2002.
Complejo
arquitectónico del museo
El Palacio de Invierno (Зимний
дворец)
es el principal edificio del museo. Fue construido entre los años 1754 y 1762
por orden de la
Emperatriz Elizabeth I. El diseño era del arquitecto italiano
Francesco Bartolomeo Rastrelli. Terminó de construirse después de la muerte de
Elizabeth. Fue la residencia oficial de los Zares de Rusia hasta que cayó la
monarquía tras la
Revolución Rusa, en el año 1917, y en su interior sucedieron
algunos de los acontecimientos más importantes de la historia de Rusia.
Catalina II mandó construir al
arquitecto Vallin de la Mothe un pequeño palacio, situado al lado del Palacio
de Invierno, al que llamó pequeño Hermitage (Малый
Эрмитаж),
y que entre otras cosas, contaba con unos jardines colgantes. Esta sección del
museo fue construida entre los años 1765 y 1769. Contiene dos salas de
exposiciones laterales, y sirve de enlace entre el Palacio de Invierno y el
resto de palacios que forman el museo.
Pronto el palacio se llenó de
objetos, así que Catalina ordenó a los arquitectos Velten y Quarenghi la
construcción de otro edificio, conocido posteriormente como el Gran Hermitage (Старый
Эрмитаж),
construido entre los años 1771 y 1787. Esta parte del museo está conectada con
el resto de edificios que vienen a continuación a través de un arco que sortea
uno de los canales que desembocan en el Neva, el canal de Invierno.
El Teatro del Hermitage (Эрмитажный
театр)
fue ordenado construir por Catalina la Grande entre los años 1783 y 1787. Fue
construido por el arquitecto Giacomo Quarenghi. Se encuentra al otro lado del
canal de Invierno. En la actualidad, se siguen representando obras teatrales
dentro de la programación del museo.
El Nuevo Hermitage (Новый
Эрмитаж)
fue el primer edificio construido en Rusia específicamente para contener arte.
Fue construido entre los años 1842 y 1841 por el arquitecto alemán Leo von
Klenze. Es donde se encuentra la entrada principal del museo, que consiste en
un gran pórtico con unos atlantes. Se encuentra a continuación del resto de
edificios, al otro lado del canal.
El Palacio Menshikov (Меншиковский
дворец),
fue la residencia del gobernador de San Petersburgo y amigo del zar Alejandro I
de Rusia. Su construcción es del año 1710, y fue diseñada por el arquitecto
Giovanni Mario Fontana. Se acabó su construcción en al año 1721. Fue
considerado el palacio más lujoso de toda la ciudad.
El Edificio del Estado Mayor (Здание
Главного
штаба)
fue construido entre los años 1820 y 1827. Hacia la mitad de este palacio, se
encuentra un arco que tiene encima una escultura en bronce de un carro guiado
por 6 caballos, que da paso a la plaza del Palacio. El ala oriental del museo
fue en un principio el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de
Economía, aunque ahora pertenecen al museo.
Colección
La colección del museo abarca
muchos temas distintos. Va desde arte prehistórico, hasta numismática, muebles,
cuadros y esculturas de todas las épocas, o armas. En su interior alberga una
de las mayores pinacotecas del mundo. Otra sección importante es la dedicada al
arte occidental.
Arte
prehistórico
El museo contiene muchos de los
objetos prehistóricos encontrados en Rusia, siendo las venus prehistóricas
algunas de las más importantes, encontradas en varios yacimientos de Siberia,
aunque también tienen todo tipo de industria lítica paleolítica. Además
contienen diversos petroglifos y figurillas neolíticas de yacimientos rusos,
broches, hachas y decenas de objetos de la Edad del bronce, procedentes de las culturas
calcolíticas del Cáucaso. Dentro de este último grupo, tiene especial
importancia los objetos encontrados en el túmulo de Maikop, cuyo ajuar es uno
de los más ricos e importantes del Calcolítico Medio de la cultura de los
Kurganes. Contiene figurillas de oro, vasijas de cobre y bronce, broches, etc.
Además contiene todo tipo de objetos, de cerámica y barro de todo el
Mediterráneo y de excavaciones llevadas a cabo en Ucrania y los Balcanes. Su
colección de objetos de la cultura Escita es una de las más importantes del
mundo.
Tienen decenas de miles de
objetos prehistóricos, que abarcan desde el Paleolítico Inferior hasta el
segundo o primer milenio antes de Cristo, contiene gran parte de los objetos
encontrados en yacimientos rusos y en países de la antigua Unión Soviética.
Antigua
Grecia y Roma
Contiene 106.000 objetos de
Grecia y Roma, y de las excavaciones arqueológicas que tuvieron lugar durante
los siglos XIX y XX en el litoral del mar Negro donde se encontraban las
ciudades de Ninfea, Panticapea, Quersoneso y Teodosia. Van desde el siglo XV
adC hasta el siglo IV dC. Su colección contiene, entre otras cosas, 15.000
vasijas griegas y romanas, sarcófagos, joyas de oro, gemas talladas, o más de
200 bustos de mármol de época romana.
Pintura
occidental
Es una de las mayores
colecciones de pintura del mundo. Contiene pintura Italiana desde el siglo XIII
al siglo XIX, obras de Tiziano, Da Vinci, Rafael, o Miguel Ángel. Algunas de
las obras más importantes son La Madonna Benois y la Madonna Litta, de
Leonardo, la Virgen
con niño o La Sagrada
familia de Rafael, muchas obras de la época tardía de Tiziano, la Judith de Giorgione, La
virgen y el niño de Fra Angelico y obras de Caravaggio, Canaletto, Tintoretto,
Veronés o Tiépolo. Contiene además obras de pintores españoles, una de las
colecciones más importantes fuera de España, como El Greco, Zurbarán, José de
Ribera o Murillo. Además contiene El almuerzo y Retrato del Conde de Olivares
de Velázquez o el Retrato de Antonia Zate de Goya.

Contiene además más de 500
obras de pintura flamenca, entre las que se encuentran 30 cuadros de Rubens y
obras de Anthony van Dyck o Frans Snyders. También contiene 25 obras de
Rembrandt y de otros pintores holandeses, como Jacob Ruysdael, Frans Hals, Jan
Steen o Pieter Hendricksz de Hooch. Tiene una gran colección de pintura
alemana, de pintores como Lucas Cranach, Ambrosius Holbein o Anton Raphael
Mengs. El Hermitage contiene también una colección de 450 cuadros de pintura
inglesa, siendo bastante raro que se exhiba pintura inglesa fuera de los museos
británicos. Contiene además una importante colección de pintura francesa de
entre los siglos XV y XVIII, la segunda mayor del mundo después de la del museo
del Louvre en París, con autores como Claude Lorrain, Nicolas Poussin o Antoine
Watteau.

Contiene una colección de
pintura impresionista y expresionista, sobre todo francesa y alemana, de más de
1.000 obras. Incluyen 7 obras de Monet, 6 de Renoir, 2 de Camille Pissarro y
varios dibujos de Degas. Tiene decenas de obras mayores de Cézanne, Paul
Gauguin y van Gogh, 32 cuadros de Matisse y 31 de Picasso. Además, contiene una
muy importante colección de cuadros de los Simbolistas franceses, y muchos
cuadros de las escuelas alemanas de Munich, Berlín y Düsseldorf, así como de
pintores rusos, de entre los que sobresale Kandinsky.
Escultura
occidental
La colección de escultura, es
una de las más importantes de Europa. Incluye obras de Escultura Italiana,
entre la que destacan 15 obras de Antonio Canova, escultor de los siglos XVIII
y XIX, entre las que se encuentran Cupido y Psique, Magdalena penitente o Hebe,
y de sus sucesores, como Bartilini. No tiene esculturas de Bernini, pero si
varios de sus moldes y sus modelos que le sirvieron para la construcción de
varias de sus grandes esculturas. Además, contiene la única escultura de Miguel
Ángel en Rusia, Chico Agachado o Niño en cuclillas, que estuvo destinada en un
principio para el panteón de los Medicis. También contiene esculturas de otros
autores renacentistas y de los siglos XVIII y XIX, al igual que esculturas de
autores franceses, como Eugene Falconet, Antoine Houdon, Francois Girardon.
Además hay 5 esculturas de Rodin, entre las que se encuentran 2 piezas de
escayola, una como modelo para su Edad del Bronce y otra es un retrato de la
actriz japonesa Hanako, y 3 piezas de mármol, La primavera eterna, Romeo y
Julieta y El poeta y la musa. Contiene 7 esculturas de Matisse, de las 70 que
realizó en toda su vida. Tiene también una importante colección de esculturas
renacentistas alemanas.

Artes
decorativas
Tienen todo tipo de arte mueble
en el museo. Desde objetos en metal, joyería, cristalerías, muebles, porcelana,
tapices o vajillas. Tienen relicarios, pomos de puertas o incensiarios en
metal. Trabajos en Porcelana, tienen más de 20.000 piezas, procedentes sobre
todo de la familia real rusa y de la aristocracia de San Petersburgo. La
mayoría son manufacturas francesas, inglesas y alemanas, pero también hay
piezas españolas, italianas o suecas. Incluye una colección de piezas de Art
decó.
Dentro de los muebles, se
encuentran más de 1.000 piezas realizadas en Italia, Francia y Alemania, sobre
todo destacan los vestidores, armarios, sillones, tronos o baúles, de épocas
que varían entre los siglos XV al XIX, y que muchos de ellos son originales del
Palacio de Invierno, y otros fueron requisados de los palacios de la ciudad.
Contiene el museo además una colección de tapices que abarcan 5 siglos, desde
el XV hasta el XX. Además, tiene una colección de más de 6000 trajes, sobre
todo vestidos eclesiásticos, y más de 1500 encajes. La colección de joyas es
bastante extensa, incluyéndose collares y pendientes, botellitas de perfume,
relojes, diademas, pulseras, anillos y bastantes objetos de Art nouveau.
Arsenal
Se incluyen 15.000 piezas de
armas y armaduras de Europa Occidental y de Rusia, desde la Edad Media hasta el
siglo XX. La colección de armas y armaduras rusas proviene de la colección
personal del zar Nicolás I de Rusia. Las de Europa Occidental, vienen de países
como España, Francia, Alemania o Reino Unido. También tiene una extensa
colección de armas orientales, provenientes de Irán, India o Turquía. Entre las
armas, se pueden encontrar armas de fuego, espadas, lanzas, escudos, cuchillos,
y un largo etcétera.
Arte
oriental
Contiene el museo más de
190.000 objetos provenientes de Oriente, de Egipto, Mesopotamia, China, Irán,
India o Turquía. Los objetos son muy variados. Tiene una extensa colección de
petroglifos y tablillas mesopotámicas, desde el Tercer milenio antes de Cristo.
Tiene objetos de todas las épocas del Antiguo Egipto, como estelas, esculturas,
vasijas, papiros, relieves o joyas. Contiene 120.000 objetos del Imperio
Bizantino, la segunda mayor colección del mundo, que incluye todo tipo de
iconografía, monedas, mosaicos, vasijas, dípticos y trípticos. Contiene una
colección de objetos del Imperio Sasánida, en Irán, con gran cantidad de
vajillas completas de plata, monedas y piedras preciosas que se encontraron
engarzadas en anillos. En total, más de 1000 objetos.
Además, contiene una gran
cantidad de obras de arte islámico de entre los siglos VII y XIX proveniente de
países como Egipto, Siria, Turquía o Irán. Por ejemplo, tiene 700 piezas de
bronce, 500 de cerámica y 450 pinturas de Irán; cerámica, cristalerías y
objetos de bronce y plata de Egipto; platos de plata y objetos de cristal de
Siria; y alfombras y sedas y terciopelos o vajillas de Turquía.
De la India, tiene una
colección de esculturas desde el siglo II al XII, pinturas, objetos de bronce y
de marfil, y distintas telas, sobre todo de seda. Tiene objetos de China que
abarcan desde el segundo milenio antes de Cristo hasta el siglo XIX de nuestra
era, e incluyen unas 5000 piezas, entre porcelana, pinturas, trabajos en
piedras semipreciosas, plata, madera o telas. Además, hay 8000 piezas de Japón,
sobre todo distintos esmaltes, esculturas, porcelana, trajes y telas, y más de
1000 Netsukes.
Además, su colección de joyería
oriental contiene más de 3000 objetos, entre los que se encuentran todo tipo de
joyas de oro o plata, desde anillos hasta tobilleras, con incrustaciones de
piedras preciosas, como diamantes, esmeraldas o rubíes, o de piedras
semipreciosas. Su colección de joyas indias del siglo XVII es única en el
mundo.
Cultura
rusa
La colección de piezas de
cultura rusa incluyen más de 350.000 objetos, desde el siglo X al XX. Hay todo
tipo de objetos. Hay imaginería y objetos religiosos de todas las épocas, como
cruces, relicarios, cálices, o libros. También hay una gran colección de
pinturas medievales y cerámica de esta época. Cuadros, esculturas, más de 300
trajes, objetos de adorno, libros o mapas que pertenecieron a Pedro I de Rusia.
También se encuentran los objetos personales, cuadros, esculturas, porcelanas,
vajillas, muebles, trajes, joyas y un largo etcétera de la época del reinado de
Anna Ivanovna y Elizabeth Petrovna. También se encuentran una enorme cantidad
de cuadros, esculturas, vajillas, muebles, porcelanas, joyas y trajes de la
época de Catalina II de Rusia. Se pueden encontrar todo tipo de objetos y obras
de arte desde la época de Alejandro I hasta el final de la época de los zares,
con Nicolas II.
Numismática
Es la mayor colección del
museo, y una de las colecciones más importantes del mundo. Las monedas abarcan
todas las épocas, desde la
Antigüedad hasta el siglo XX y de muy diversas zonas
geográficas. Contiene una colección de 64.000 monedas griegas, de un total de
120.000 de la Antigüedad,
incluyendo Roma, o Egipto. Tiene 360.000 monedas de Europa Occidental, sobre
todo de los siglos XVII y XVIII, 220.000 del Oriente Medio y Extremo Oriente, y
300.000 rusas. Además, tiene una colección de insignias y medallas de más de
80.000 objetos y 2000 sellos.